Angie, la inocencia vuelta sexo

28bfd7600d27Me quieres acompañar?, -Nunca he ido a una fiesta como esta… si quieres pues me acompañas.

Eso fue lo que me dijo Angie unos minutos después que unos amigos míos la invitaran a una fiesta que íbamos hacer con motivo de fin de semestre. Angie tenia 18 años y era muy inocente, siempre hablábamos, y se podía notar en ella que no sabia nada de novios, sexo, trago o cosas así, solo le gustaba vivir dedicada a sus estudios y a asistir a una comunidad cristiana que se reunía cada sábado cerca de su casa, ella no se imaginaba el tipo de fiestas que armábamos con mis amigos, eran llenas de trago, mujeres y sexo sin control.

Para mi Angie se había convertido en una fantasía sexual y erótica que tenia que consumir rápidamente, de lo contrario no sabia que podía pasar, ella era para mi toda una obsesión, mis amigos se burlaban de mi cuando les decía que ella me gustaba, me decían, “como se le ocurre que esa vieja le puede gustar, no la ve toda tontica y simplona, además con esas pecas nooo”, pero yo no la veía así, era monita, con ojos y boca pequeña, su pelo era medio rojizo era muy delgada, senitos pequeños, y un culito que para mi era hermoso cuando se ponía pantalones apretados, su estatura era de mas o menos un metro sesenta, pero lo que en verdad me apasionaba de ella era esa inocencia que no le permitía saber nada de las cosas mundanas de mi realidad.

A menudo se sonrojaba en clase cuando yo la miraba fijamente a los ojos sin ni siquiera conocerla, pero poco a poco me le fui acercando buscando pretextos tontos, como pedirle algo prestado o simplemente preguntarle la hora, así nos fuimos conociendo hasta el punto de volvernos buenos amigos, por cierto ella tenia muy pocos, un día llevé mi cámara fotográfica a la universidad y sin que ella lo notara, le tome muchas fotos, algunas de su cara, otras de sus pechos y una que el pude tomar a su trasero, esas fotos fueron mi deleite en muchas noches donde terminaba masturbándome con ellas y deseándola más y más.

Mis deseos sobre ella crecían desorbitadamente cada día, como cuando sin quererlo, vi un protector diario en su maleta, ella al notar lo que había visto se sonrojó mucho y sin explicación alguna se fue, bueno pero ya he hablado mucho de Angie y como éramos antes, es hora de contar con detalles lo que pasó esa noche en la fiesta.

Sabia que tenia que comerme a Angie, ya no podía esperar más, por eso les pedí a mis amigos que la invitaran pero sin decirle nada sobre lo que pasaba allí, les pedí que le dijeran que era una fiesta entre amigos y que si ella lo prefería no tenia por que consumir licor, además el solo hecho de invitarla, seria muy grato para ella, ya que siempre la mantenían alejada de toda la clase, producto de su elevada timidez.

Las clases terminaron ese viernes a las cuatro de la tarde, inmediatamente todos salimos directo para la casa de Arturo que esa noche era el anfitrión, Angie estaba entusiasmada, aunque por su timidez no se notaba mucho, cada uno cogimos taxi para llegar a donde Arturo que vivía a una media hora de la universidad, como es de suponer yo me fui con Angie, nos sentamos y puse mi brazo en la parte de arriba de la silla casi abrazándola, ella estaba sentada junto a mi en una posición muy reservada con sus manos juntas encima de sus piernas, y sus brazos muy pegados a su cuerpo, la mire y recordé la única vez en la que había hablado de un tema sexual con ella, en esa ocasión me dijo “sabes , quiero llegar pura al matrimonio” mientras sonreía y miraba hacia lo lejos.

Me sentí un poco mal por eso, sabiendo lo que le esperaba a ella esa noche, pero mis ganas primaban por encima de mi razón y ya no iba a echar para atrás, llegamos al apartamento, subimos, ya muchos habían llegado también por lo que la fiesta había empezado, todos bailaban, otros amigos llegaron con el trago, las niñas ya bailaban eufóricamente, Angie seguía en la posición que venia en el taxi, esta vez sentada en un sillón, mientras miraba el resto de la gente, hable con Arturo y acordamos lo planeado, y era que cuando embriagara a Angie me la llevaría para la habitación de él, me debía un favor y le pedí que me lo pagara prestándome su cuarto esa noche e invitando a Angie a la fiesta ya que ella no le caía bien a la mayoría de los que estaban allí esa noche.

Le pedí que bailáramos pero no acepto, yo ya tomaba mis tragos y empezaba a entusiasmarme, la mire fijamente a los ojos y le dije que era la niña más hermosa de esa noche, y le dije que me tenia que recibí un trago, luego de insistirle acepto, no se si era el primero en su vida pero al poco tiempo me dijo que ya se sentía un poco mareada, acepto bailar, y mientras eso le di un trago doble, no pensé que fuera a funcionar tan rápido, ya se reía y empezaba a decir incoherencias le serví otro doble y con eso el objetivo había llegado a su fin rápidamente.

Mariana, de la cual no les he hablado, me miro a los ojos y frunció el seño cuando se dio cuenta que a eso de las once y media de la noche Angie había quedado dormida en el sillón. Mariana era otra amiga, era una de las mas hermosas de la clase, le encantaba el sexo y además era bisexual, muchas veces me comento que también se quería coger a Angie, Mariana tenia unas tetas grandes y un buen culo era la fantasía para muchos, yo nunca me había acostado con ella, y cuando se lo pedí me dijo que solo me lo daría si Angie estaba en un trío con los dos, por lo que la idea de hacer eso fue de ella, de Mariana, ella planeo todo lo que estaba sucediendo esa noche.

Le pedí a Arturo que me ayudara a llevar a Angie a la habitación, la alzamos y la acostamos en la cama, Arturo se retiro mientras me miraba y se carcajeaba; me dijo “es suya” y cerro la puerta, allí estaba ella acostada, dormida, su cabello estaba recogido en dos colitas, tenia una chaqueta gris y debajo una camiseta negra, tenia un Jean azul oscuro un poco ajustado, la observe y me decidí, le quite los zapatos, no sabia que hacer, pero al mirarla por unos momentos me excite demasiado, mi pene estaba completamente erecto, no aguante más, me quite toda la ropa, y puse seguro a la puerta, me abalancé sobre ella y empecé a besarla delicadamente, sus labios estaban tibios, le quite la chaqueta y empecé a tocar sus senos, me gustaron porque eran duritos aunque como lo había dicho no eran muy grandes.

No quise quitarle la camiseta en esos momentos, baje y desabotone su pantalón, me di cuenta que llevaba puesto unos calsoncitos blancos con encajes, era como ropa interior de niña, me detuve un momento y pensé en ella, pero ni modo no quería parar, baje un poco su pantalón hasta casi a las rodillas, y baje su calsoncito un poco, vi que tenia pocos pelitos, y su vagina era normal, eso si muy suavecita, acerque mi pene hasta ella, pero no la quería penetrar por lo menos en ese momento, lo puse cerca y lo empecé a rozar con su piel y con sus pelitos, eso me éxito demasiado, luego se la acerque a su cara, abrí un poco su boca con mis manos y trate de meter mi pene allí aunque era un poco difícil, y justo en ese instante golpearon la puerta.

Me asuste y pregunte quien era, “soy yo, Mariana”, me puse el bóxer y el pantalón y acomode la ropa de Angie, para no avergonzarme, abrí la puerta y entro ella, la cerro, traía consigo una buena cantidad de trago, más de media botella, me miro y me dijo “listo” mientras me dio un rico beso en la boca, luego se agacho me bajó el pantalón y el bóxer, y medio una mamada cortica, era una maestra en el sexo, me masturbó un momento, y lamió mis guevas con su lengua, luego me dijo “siéntate allí”

Me senté al lado de la cama mientras observaba lo que se disponía a hacer Mariana, se quito su camiseta, su Jean, quedo en brasier y tanguita negra, empezó a besar a Angie en la boca, mientras yo me tocaba mi pene observando lo que hacia y observando el trasero de mariana ya que se agachaba y además se notaba la cucota que tenia. Le quitó la camiseta y el pantalón, veía ese cuerpecito inocente que ni se imaginaba lo feliz que nos hacia a Mariana y a mi, Desabrocho su brasier y se lo quito, empezó a lamer los pezones de Angie y a tocarlos con sus manos, siguió bajando hasta que la desnudo completamente, luego se desnudo ella, no sabia cual de las dos me gustaba más si Angie con su cuerpecito de niña inocente, o Mariana con sus curvas y culo grande.

Le abrió las piernas y puso su cara entre ellas, empezó a lamer la cuquita de Angie, eran lamidos rápidos que mojaban de saliva todos los pelitos de su cuquita, quitó su boca y empezó a acariciarla con sus manos, yo me levante y le dije “es virgen, deberías dejarme a mi”, me contesto “esta bien, pero solo mientras la rompes” me abalancé sobre ella vi que no había el mas mínimo riesgo que despertara, me acosté encime, puse la punta de mi pene encima de su cuquita, y empecé a meterla, pero era muy dura, súper estrecha, pensé que no se podía, hasta que Mariana me dijo “dale bien duro” incline mi trasero hacia atrás y empuje mi pene con mucha fuerza, fue increíble, sentí que mi pene se explotaba gracias a una presión enorme, no aguante y di un gemido de placer, mientras que note en Angie un gesto como de dolor, seguí con gran fuerza clavándola, era increíble lo que sentía, con ninguna chica había experimentado algo así, y lo estaba haciendo nada mas y nada menos que con Angie.

“Ya sácalo, déjame algo” me dijo Mariana, mientras que marcaba un número en su celular, yo seguí dándole duro, mientras chupaba sus teticas y lamía sus mejillas. “Dígales a las muchachas que suban ya” dijo Mariana mientras reía y hablaba por su celular, me miró, “te tengo más diversión”, no sabia con quien hablaba, me levante y note que mi pene tenia un poquito de sangre gracias a que ya había desvirgado a Angie, me volví a sentar al lado de la cama cuando golpearon de nuevo a la puerta, era Sandra y Jennifer otras dos compañeras, eran bonitas pero no se comparaban a Mariana, eran normales en mi opinión, Mariana le abrió, sin cubrirse ni nada, las dos nenas estaban súper embriagadas, una de ellas beso a mariana y siguió, yo quede asustado, pero la otra nena, Jennifer me miro y se lanzo encima mío, Mariana me dijo “hay tienes para que no te aburras más”. Jennifer tenia una minifalda con un liguero oscuro, encima solo tenia un brasier negro, quedamos los dos acostados, ella encima mío, mientras frotaba su culo contra mi verga, al lado mío estaba Angie dormida sin saber nada y Mariana le quitaba la ropa a Sandra.

Rápidamente Jennifer se levanto y se quito su tanguita, era negra, volvió a sentarse mientras cogía mi pene y lo metía entre su cuca, esta era diferente era una cuca normal y no como la de Angie, pero no importaba, sabia que esa iba a ser mía un poco más adelante, Jennifer empezó a moverse rápido, sus gemidos eran ricos, yo veía como mi verga entraba y salía de su vagina, le quite el brazier , y empecé a chuparle las tetas, lo hacíamos muy rápido, le di la vuelta, se puso en cuatro, levante su minifalda, la corrí mas arriba casi hasta su ombligo, tenia frente a mi su culito, sabia que ese apretaba más, empecé a meterselo duro mientras ella gritaba un poco, al tiempo Sandra estaba sentada sobre Angie y frotaba su vagina contra la de ella de forma rápida, mariana miraba y acariciaba los senos de Angie y los de sandra, la mire y nos besamos, era una imagen increíble.

Angie acostada, Sandra encima de ella, Mariana al lado, acariciando las tetas de las dos y besándose conmigo mientras yo me cogía a Jennifer por el culo, seguimos bebiendo, le dije a Mariana que quería con ella, Jennifer se molesto un poco cuando le quite mi pene de su culo, ella se levanto, y en su lugar se acostó mariana, estaba boca arriba, le pidió a Jennifer que se sentara en su cara para poder lamerle toda la cuca, yo me concentre en esa cucota que tenia mariana era gigante pero yo la quería, le empecé a dar duro y rapidísimo, esa cama parecía que se iba al piso por mi movimiento y el movimiento de Sandra, que parecía que quería sacarse chispas con la cuquita de Angie, continuamos así mucho tiempo, sentí que ya iba a terminar y le pregunte a marianita que si quería que le terminara dentro, ella dijo que no, se la saque, ellas dos siguieron allí, cogí la tetas de Angie y las junte me senté en su abdomen al frente de Sandra y empecé a meter mi pene allí entre esas teticas blancas, estaba súper arrecho, así seguí mientras veía a las otras chicas y sentía esas teticas tibiecitas abrazar mi pene, hasta que termine, fue una eyaculada grandiosa, me salió semen por montones Angie quedo bañada en el, lo tenia entre sus tetas y por todo su cuello, Sandra me dijo “ven te limpio”, y con una mamadita suave se tomo el semen que había sobre mi pene, me levante para traer algo con que limpiar a Angie, pero Sandra ya estaba acostada totalmente sobre ella frotándose los senos y la cuca simultáneamente, luego me dijo “no te preocupes yo limpio todo” y con su lengua lamía todo el cuerpo de Angie, tomándose todo mi semen.

Seguí observando ese cuarteto, me fume un cigarrillo y termine la botella de trago que teníamos, me sentí un poco mal por Angie pero a medida que transcurrían los minutos y veía todo lo que hacían, de nuevo me excité y decidí entrar de nuevo a la acción, no sabia por donde mire a Sandra y quise cojermela, ella estaba entretenida con la cuca de Angie, la estaba lamiendo así que estaba arrodillada y mostrando su culo, puse mi pene sobre ella, pero ella rápidamente me dijo “por el culo no” así que se lo metí normal, pero era una cuca muy común se sentía como todas, no quise seguir y lo saque, Mariana en ese instante tenia un orgasmo gracias a que Jennifer le metia los dedos en su cucota, por eso Mariana dijo “bueno chicas ya la pasamos rico es hora de irnos” me asombre de eso, aunque Jennifer me miro y me dijo hazme acabar, ya iba a tener orgasmo, así que le hice el favorcito, no demoro mucho apenas se lo meti en su cuca ella termino con unos fuertes gritos, sentí como mi pene se mojaba por ese liquido delicioso que sale de las vaginas cuando llegan a un orgasmo, lo saque y nos dimos un beso enorme, las tres se levantaron y se vistieron les agradecí, mientras nos despedimos con besos en la boca y una mamadita rápida que me hizo Sandra, me dijo “no te puedes quedar sin algo mío” me lo mamo y se despidió con otro beso, las tres salieron, Mariana me miro y me dijo “me tienes que agradecer por lo que te dejo” refiriéndose a Angie, aunque no había hecho mucho con mariana, sabia que lo que yo quería era a Angie por eso me entusiasme demasiado, volví a poner seguro, vi a Angie y dije es ahora, me acosté encima y empecé a darle súper duro, esa cuca si que me gustaba, apretaba duro, y me hacia gemir de placer, le di la vuelta a Angie, la puse boca a bajo, no quise romperle el culo, porque sabia que me traería problemas, no estaba además en mis planes, asi que seguí, le chupe el culo un buen rato, era delicioso lo que hacia pero ya no quería más espera, empecé a darle por esa cuca con fuerza desmedida duro, duro mientras yo gemía, es algo que nunca hago pero que Angie me producía, seguí y seguí, tenia que sacarlo o sino iba a terminar dentro, vi la mitad de su rostro que golpeaba la almohada, me excitaba más y dije no me importa, luego un fuerte ahhhhhh salió dentro de mi, había terminado dentro de ella, era increíble, esa vagina me succionaba como ninguna seguí y seguí, fue delicioso, descanse 20 minutos y me la volví a a coger, esta vez boca arriba, rápido le di por entre sus piernitas, lo saque y note que la botella estaba junto a mi, quise jugar y trate de metersela entre la cuca, pero pues era imposible, la tenia muy estrecha, la bese mucho tiempo acaricie sus senos y los chupe durante buen tiempo, me recosté de nuevo, lo metí duramente y volví a eyacular dentro de ella.

Sentí que ya había hecho todo, lo que quería con ella, pero me preocupa su reacción a la mañana siguiente, le puse el brasier y los calsoncitos, yo me puse mi bóxer, quite la cobija de la cama, y la acosté, apague la luz y me acosté al lado de ella, nos tapamos, mientras la acomode sobre mi pecho y la abrace fuertemente, quería que despertara y me viera a mi, amaneció, desperté, ella seguía durmiendo, a los pocos minutos también despertó, abrió sus ojos y me miró, miro hacia todos los lados, se asusto y empezó a llorar, me dijo entre llanto que paso, le conteste “lo que tenia que pasar, los dos nos amamos, y estuvimos juntos, además no tienes porque preocuparte yo estoy contigo y no pasa nada”, se tranquilizo y supe que nada malo iba a pasar, le explique que por los tragos no se acordaba de nada, y que su cuquita estaba roja y le dolía por que lo habíamos hecho tres veces y que nos habíamos vuelto novios, entonces entre lagrimas sonrió por un momento y me dijo “te amo”, duramos algunos meses de novios, ella nunca supo lo que realmente sucedió esa noche, fue difícil ocultarlo pero lo logre, además vivimos muchas cosas buenas, y su vida cambio para bien, ella ahora esta casada y vive feliz mientras que yo disfruto del sexo desenfrenadamente eso sí, sin hacer tantas locuras como esa noche.

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